BLOG DIDÁCTICO DE JUAN CARLOS DONCEL (IES SIERRA DE SAN PEDRO. LA ROCA DE LA SIERRA, BADAJOZ)

Batalla de Stalingrado

Soldados soviéticos combatiendo en Stalingrado

La batalla de Stalingrado se produjo entre finales de 1942 y comienzos de 1943 y supuso una inflexión en el desarrollo de la Segunda Guerra Mundial: a partir de ese momento los ejércitos alemanes comenzaron a retroceder y la estrella de Hitler comenzó a apagarse. Fue una de las grandes batallas del frente ruso junto a la batalla de Kursk y alcanzó cotas épicas con dos ejércitos luchando casa por casa entre las ruinas de los edificios de la ciudad y en unas condiciones climatológicas insoportables. Tanto para Hitler como para Stalin la ciudad de Stalingrado se convirtió en un símbolo y les obligó a hacer un inmenso esfuerzo militar.




Ofensiva del Don

Entre el verano y el otoño de 1942 las tropas alemanas alcanzaron su máxima expansión en el frente ruso. La ofensiva del Don permitió alcanzar las orillas de este río en julio y el abrió el camino hacia dos nuevos objetivos: la toma de la ciudad industrial de Stalingrado y el acceso a los pozos petrolíferos del Cáucaso. Los mandos alemanes (Hoth, Von Paulus) se vieron presionados por un Hitler y forzados a asumir continuos cambios de órdenes y a estirar el frente en exceso, poniendo en peligro los territorios recién conquistados ante la imposibilidad de proteger los flancos adecuadamente.

Soldados alemanes en Stalingrado

Tiradores rusos en acción

En los primeros días de septiembre el 6º Ejército de Von Paulus iniciaba la toma de la ciudad. Frente a él, el mariscal Zhukov y su 62º Ejército impidió que la población civil abandonara la ciudad y exigió una resistencia a toda costa. Después de una encarnizada lucha urbana, en octubre había caído en manos germanas cerca del 80% de la ciudad pero la tenaz resistencia soviética se mantenía.

Asalto alemán a Stalingrado

Fue entonces cuando comenzó la operación Urano que tenía como objetivo aislar a los alemanes en la ciudad del Volga, rompiendo los flancos que protegían la franja de terreno que unía al 6º ejército alemán con la retaguardia. Esos flancos estaban protegidos por tropas húngaras, italianas y rumanas que cedieron pronto a la ofensiva soviética. La obcecación de Hitler, que se negó a aceptar una retirada alemana, terminó por consumar el éxito ruso encerrando definitivamente a cientos de miles de soldados alemanes. Hitler exigió una resistencia a cualquier precio y prometió un puente aéreo que pronto se demostró ineficaz. Stalingrado se convirtió para los germanos en un caldero, Der Kessel.

Territorio ocupado por el 6º Ejército sitiado en Stalingrado

Un soldado ruso enarbola la bandera roja en señal de victoria

En un contexto climático atroz (temperaturas de hasta 30 grados bajo cero) los alemanes resistieron dos meses más, sufriendo continuas bajas por frío, inanición y epidemias. El 31 de enero de 1943 Von Paulus se rendía con un tercio de sus tropas (de 250.000 hombres ya solo resistían 90.000). La mayoría de esos prisioneros murió en el cautiverio y apenas 5.000 regresaron a Alemania años después del fin de la guerra.

     
Prisioneros alemanes camino del cautiverio             


                          

En este vídeo nos hacemos una visión muy general de la batalla y en los dos inferiores se hace un estudio detallado de la batalla. Puede ser complementado con otro vídeo con testimonios reales y con el visionado de la interesante película El enemigo a las puertas (2001).