BLOG DIDÁCTICO DE JUAN CARLOS DONCEL (IES SIERRA DE SAN PEDRO. LA ROCA DE LA SIERRA, BADAJOZ)

Las islas más remotas del planeta


En nuestro planeta hay lugares muy remotos, de muy difícil acceso donde la sensación de aislamiento es total. Probablemente esa sensación se incrementa si estamos hablando de islas. En el mundo hay varias de ellas que están muy alejadas de cualquier tierra firme y, por sorprendente que parezca, algunas están pobladas permanente por población enraizada en el territorio.
En esta entrada nos vamos a acercar a varias de esas islas. Unas tienen habitantes todo el año, algunas solo están habitadas parte del año por científicos o militares y otras están despobladas, pero todas ellas tienen en común su aislamiento.

Tristan da Cunha, el lugar habitado más aislado del mundo


Vista de la única localidad de Tristan da Cunha, Edimburgo de los Siete Mares

                         video
                                    (Vídeo en inglés sobre la vida cotidiana en Tristan da Cunha)

TRISTAN DA CUNHA  es el lugar habitado permanentemente por población nativa más remoto y aislado del planeta. La isla está ocupada en su inmensa mayoría por un volcán y la pequeña localidad de Edimburgo de los Siete Mares está situada en su extremo noroeste, en una estrecha franja aplanada que ocupa una pequeña parte de la abrupta isla. En Tristan viven algo menos de 300 personas, la mayoría emparentadas (solo hay 8 apellidos diferentes). Esta isla, como la isla de GOUGH, en la que hay una base meteorológica sudafricana permanente, es una dependencia de la isla de SANTA ELENA (territorio británico de ultramar). Santa Elena es la isla más poblada de todo el Atlántico sur y es muy conocida por ser el lugar de destierro y reclusión de Napoleón. Cuenta con varias localidades y más de cuatro mil habitantes y de ella depende también otra pequeña isla escasamente habitada (no llega a mil habitantes), situada a más de mil kilómetros hacia el norte: ASCENSIÓN

Paisaje volcánico de la isla de Ascensión, posesión británica en el Atlántico

Isla de Santa Elena, posesión inglesa en el Atlántico

Al sur de Tristán da Cunha y Gough, en ese inmenso espacio oceánico donde se unen el Oceáno Atlántico  el Océano Glacial Ártico hay dos archipiélagos muy aislados, ambos británicos: son las islas GEORGIAS DEL SUR y las SANDWICH DEL SUR. Reivindicadas por Argentina, estos dos grupos de islas están a casi mil quinientos kilómetros de las islas Malvinas y carecen de población permanente nativa. Durante un tiempo existió un enclave ballenero con una respetable población denominado Grytviken en la isla principal de las Georgia del Sur. Hoy existe cerca de las ruinas de la estación ballenera una base científica. Como curiosidad, en 1905 se liberaron renos para abastecer de carne  a los trabajadores del centro pesquero y en la actualidad existe en la zona la mayor colonia de renos silvestres del mundo.

Iglesia de Grytviken, en las Georgias del Sur

Islas Sandwich del Sur

En esta misma área, pero hacia el este está el lugar más aislado de nuestro planeta. No hay tierra emergida a menos de mil seicientos kilómetros ni lugar habitado a menos de dos mil. Se trata de la pequeña isla de BOUVET, un pequeño islote de 49km2 cubierto casi en su totalidad por glaciares. Descubierta por el francés Bouvet en el siglo XVIII, fue anexionada a Noruega en 1930. Hoy está completamente deshabitada.

Bouvet (Noruega) es la isla más remota que existe

Al norte de Santa Elena, ya en Europa, en el Atlántico Norte, existen también islas remotas y perdidas. Es el caso de la isla de Corvo, la más occidental del archipiélago portugués de las Azores, o las islas noruegas de Jan Mayen y Svalbard. CORVO tiene algo más de cuatrocientos habitantes y, aunque cercana a la isla de Flores, ambas han tenido tradicionalmente un fuerte aislamiento con respecto al resto de su archipiélago. JAN MAYEN es una isla noruega a más de quinientos kilómetros de Groenlandia o Islandia y a casi mil de Noruega. Solo está habitada por una estación científica. Más al norte, en el Océano Glacial Ártico, se sitúa el archipiélago noruego de las SVALBARD, un extenso grupo de islas con un clima muy frío y habitado por apenas tres mil personas, algo más de la mitad noruegos y el resto mineros rusos que por el Tratado de Svalbard de 1920 tienen derecho a explotar sus recursos.


Isla portuguesa de Corvo, perteneciente al archipiélago de las Azores

Costa de la isla Jan Mayen

Localidad de Longyearbien, capital de las Svalbard

Cerca del paso entre el Atlántico y el Índico, al sur de este último oceáno, se sitúa el archipiélago de KERGUELEN, a dos mil kilómetros de la Antártida y a cinco mil de Ciudad del Cabo. El archipiélago, al que se tarda seis días en llegar desde la también francesa isla de Reunión, está constituido por una gran isla (Grand Terre) con casi siete mil km2 y multitud de pequeñas islas. A pesar de su tamaño, el lugar tiene un clima muy adverso y está deshabitado, salvo por la presencia de un nutrido grupo de científicos en la base de Port-aux-Français.

Mapa de la isla principal de Kerguelen, posesión francesa en el Índico

Base científica francesa en Kerguelen

En pleno centro del Océano Índico se encuentra la isla-atolón de DIEGO GARCÍA (Reino Unido), perteneciente al archipiélago de Chagos. Por su posición estratégica, Diego García y el resto de islas fueron desalojadas y su población nativa (1.800 habitantes) obligada a trasladarse para construir en ella una gran base estadounidense. Aunque muy lejana, la isla tiene una posición central en el Índico que le otorga un gran valor militar.

Atolón de Diego García

Pero si un océano alberga más islas remotas ese es el inmenso Pacífico. En esa enorme masa de agua sobreviven comunidades humanas en lugares tan remotos como las islas Marquesas (Francia), Pitcairn (Reino Unido) o Pascua (Chile).
PITCAIRN es un lugar interesantísimo. Es el único territorio británico de ultramar en el Pacífico. Está habitado por menos de cincuenta personas de nueve familias, en su mayoría descendientes de los amotinados del barco Bounty y de la población polinesia que huyó con ellos hace siglos a esta isla deshabitada y desconocida por entonces. Viven en un único asentamiento humano, Adamstown, y tienen su propia lengua, el pitcairnés-norfolkense, una mezcla de inglés y tahitiano hablado también en la isla australiana de Norfolk.

Isla de Pitcairn

Escuela de Adamstown, capital y única localidad de Pitcairn

Las ISLAS MARQUESAS son un grupo numeroso de pequeñas islas que constituyen el lugar más remoto de la Polinesia Francesa. A casi dos mil kilómetros de Tahití, se dispersan en una amplia área y solo algunas de ellas están habitadas por varios miles de habitantes. Hoy el incipiento turismo y la creación de aeropuertos ha reducido sensiblemente su secular aislamiento.

Las islas Marquesas son de origen volcánico

A varios miles de kilómetros al este se sitúa la isla chilena de PASCUA O RAPA NUI. Habitada tradicionalmente por población polinesia que conserva su lengua (también se habla español) y que fue capaz de crear una compleja cultura cuya máxima expresión fueron los monumentales ídolos de piedra conocidos como moáis. En la actualidad la isla tiene más de cinco mil habitantes de los que la mitad conservan la lengua autóctona.

Moáis en la isla de Pascua (Chile)

En el Pacífico, pero en áreas más septentrionales, encontramos otras islas remotas y perdidas, aunque en este caso sin población nativa permanente, o deshabitada como en el caso de la isla francesa de Clipperton o con la presencia de militares o científicos como en las islas estadounidenses de Midway, Palmyra o Johnston.

CLIPPERTON, a más de mil kilómetros al oeste de México, es un minúsculo atolón bajo dominio francés. Con forma anular, contiene un lago en su interior y su altura media es muy baja, salvo un pequeño promontorio de 29 metros. Hoy está deshabitado, pero a finales del siglo XIX y comienzos del XX hubo una comunidad de mineros del guano y luego una guarnición militar mexicana, la mayoría de cuyos integrantes terminó muriendo por hambre y enfermedad abandonados a su suerte por un México en guerra civil.

Isla de Clipperton

PALMYRA y MIDWAY son dos pequeños atolones estadounidenses perdidos en el Pacífico y convertidos hoy, después de haber tenido funciones militares, en zonas naturales protegidas. Son lugares deshabitados, salvo por funcionarios o investigadores ecologistas. Como curiosidad, en las cercanías de Midway se desarrolló una de las batallas navales más importantes de la Segunda Guerra Mundial. En la actualidad el anillo coralino que forma Midway tiene gran valor ecológico por su riqueza en aves pero sufre las consecuencias de la invasión de toneladas de plásticos que arrastran las corrientes hacia el atolón y que ponen en peligro la supervivencia de su riqueza natural.

Costa de Palmyra

El atolón de Midway se compone de dos pequeñas islas

Caso a parte es la pequeña isla de JOHNSTON, espacio militar cerrado y ocupado casi por completo por una base del ejército con más de mil hombres. Con apenas 2,8 km2, Johnston es una minúscula tierra emergida al suroeste de Hawai.

Isla de Johnston